Primeros auxilios para perros

Toxicidad por metaldehído (cebo de babosas) en perros

Toxicidad por metaldehído (cebo de babosas) en perros

Descripción general de la toxicidad de metaldehído (cebo de babosas) en perros

La intoxicación por metaldehído es el resultado de la ingestión de productos que contienen el ingrediente activo metaldehído, un ingrediente común utilizado en molusquicidas, que son productos utilizados para matar caracoles y babosas. Los cebos para babosas y caracoles generalmente contienen un tres por ciento de metaldehído y los productos se formulan como gránulos, polvo, líquido o gránulos de color azul o verde. El envenenamiento por metaldehído se ve más comúnmente en la costa oeste de los Estados Unidos.

El uso de molusquicidas aumenta el riesgo de exposición para los perros, y una dosis de metaldehído de 190 a 240 miligramos por kilogramo de peso corporal es letal para el 50 por ciento de los perros. En la práctica, la dosis tóxica puede variar de 100 a 1000 miligramos por kilogramo de peso corporal.

La toxicidad del metaldehído provoca la aparición rápida de síntomas neurológicos que pueden ser fatales si no se tratan. Los signos de intoxicación comienzan dentro de 1 a 4 horas de exposición. Las convulsiones repetidas debido al envenenamiento por metaldehído pueden causar una temperatura corporal muy alta, lo que puede conducir a complicaciones similares a las observadas en mascotas que sufren de golpe de calor. Las mascotas afectadas generalmente requieren hospitalización durante 24 a 72 horas después de la ingestión de metaldehído.

De qué mirar

Los signos de toxicidad por metaldehído en perros pueden incluir:

  • Jadeo
  • Ansiedad
  • Emoción
  • Desorientación
  • Incoordinación
  • Aumento de la frecuencia respiratoria
  • Aumento de la frecuencia cardíaca
  • Babeando
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Sensibilidad extrema al sonido y al tacto.
  • Temblores musculares generalizados que pueden progresar a pérdida de conciencia, convulsiones y dificultad para respirar.

    Si sospecha que su mascota ha ingerido cebo de caracol o babosa que contiene metaldehído, asegúrese de incluir esta información en el historial médico porque el envenenamiento por metaldehído imita los síntomas de otras enfermedades y envenenamientos. El conocimiento del tipo de intoxicación reduce la necesidad de pruebas diagnósticas extensas y permite un tratamiento más específico del problema de su mascota. Después de realizar un examen físico completo, su veterinario probablemente le recomendará varias pruebas de diagnóstico y tratamientos.

  • Diagnóstico de toxicidad por metaldehído (cebo de babosas) en perros

    La ingestión presencial de un producto que contiene metaldehído o antecedentes de posible exposición a dicho producto es el mejor método de diagnóstico. Otras pruebas que se pueden recomendar para ayudar en el diagnóstico pueden incluir:

  • Visualización del contenido del estómago después de vómitos inducidos o lavado gástrico (bombeo del estómago).
  • Un conteo sanguíneo completo (CBC) para evaluar la salud general de su mascota y evaluar la infección o inflamación, anemia o recuento bajo de plaquetas.
  • Un perfil bioquímico para evaluar los órganos internos (hígado, riñones) en busca de otras posibles causas de convulsiones y para evaluar las complicaciones derivadas de convulsiones repetidas, temblores musculares y temperatura corporal alta.
  • Análisis de gases en sangre arterial para evaluar los cambios en el estado ácido-base de la sangre. La sangre generalmente es ácida después de convulsiones repetidas, temblores musculares o temperatura corporal alta prolongada (hipertermia).
  • Tratamiento de la toxicidad del metaldehído (cebo de babosas) en perros

    El tratamiento para la toxicidad del metaldehído en perros puede incluir uno o más de los siguientes:

  • Administración de medicamentos para inducir el vómito para evitar una mayor absorción del metaldehído desde el estómago y el tracto intestinal.
  • Lavado gástrico y enemas para eliminar el metaldehído del tracto gastrointestinal.
  • Un baño de agua fría para bajar la temperatura corporal si hay hipertermia debido a temblores musculares o convulsiones repetidas.
  • Medicamentos como el diazepam (Valium®) o el fentanilo (un analgésico narcótico) para controlar la ansiedad, las convulsiones y los temblores musculares excesivos.
  • Relajantes musculares como metocarbamol, guaifenesina o xilazina para controlar los temblores musculares.
  • Colocación de un tubo endotraqueal (un tubo de plástico en la vía aérea) para proporcionar respiración artificial en caso de insuficiencia respiratoria.
  • Colocación de un catéter intravenoso (IV) para proporcionar fluidos intravenosos para corregir la deshidratación y la acidosis (pH sanguíneo bajo), que a menudo ocurre con actividad muscular extensa y convulsiones repetidas.
  • Cuidado y prevención en el hogar

    Si sospecha que se ha producido una intoxicación por metaldehído, busque atención veterinaria lo antes posible. Lleve restos de paquetes o recipientes para identificar los ingredientes del producto cuando lleve a su perro a su veterinario para recibir tratamiento.

    Administre según las indicaciones cualquier medicamento recetado por su veterinario.

    Para evitar la exposición, no permita que los perros accedan a áreas donde se han colocado cebos para caracoles y babosas.